“From university to industry: UC- U Cambridge Summer School”, es el nombre de esta iniciativa pionera que ha nacido a partir de la alianza entre la Dirección de Transferencia y Desarrollo de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Research Office de la Universidad de Cambridge.

El curso, único en su tipo a nivel sudamericano, busca facilitar la relación entre las universidades y la industria, a través de la formación de profesionales encargados de promover la transferencia de los resultados de investigación al mercado y la sociedad.

Con 128 años de historia, la Pontificia Universidad Católica de Chile está dentro de las 150 mejores del mundo, de acuerdo al último ranking que elabora anualmente la consultora inglesa Quacquarelli Symonds (QS). Este 2015, la UC ocupa el lugar 147 del ranking, posicionándola como la mejor universidad chilena del momento.

En la última década, la Universidad Católica ha avanzado notablemente en temas de transferencia tecnológica e innovación: este 2015, la UC fue la institución que más solicitudes de patentes presentó en Chile; durante los últimos 3 años la universidad ha levantado más de 23 millones de dólares para investigación aplicada; y la fecha, más de 15 tecnologías han sido licenciadas a terceros para su comercialización y masificación.

Otro hito importante es la creación del Centro de Innovación UC Anacleto Angelini en 2014, espacio destinado a promover un ecosistema de innovación al interior de la universidad y a fortalecer la relación universidad-sector productivo. Actualmente, el Centro cuenta con más de 100 empresas socias que están colaborando estrechamente con el quehacer de la universidad en estos temas.

La Universidad de Cambridge, en tanto, es una de las universidades más prestigiosas del mundo. Fundada en 1209, es la universidad de habla inglesa más antigua, después de Oxford.

En el ámbito de la innovación, la universidad británica destina todos los años entre 22 y 25 millones de libras a investigación aplicada, y mantiene acuerdos de colaboración con multinacionales como Nokia, Toshiba, Merck, Unilever, Shell y 3M bajo modelos de corto, medio y largo plazo.

El abanico de posibilidades de la relación universidad-industria abarca desde foros de un día en los que las empresas pueden debatir un tema ante estudiantes de doctorado y académicos en busca de ideas frescas, hasta contratos de investigación por encargo.

Durante las últimas décadas Cambridge ha entendido que las prioridades de la industria y la universidad son diferentes. Por esta razón resulta fundamental promover relaciones flexibles, procurando siempre que el motor sea la calidad y el interés mutuo.

Durante el Summer School, representantes de ambas universidades compartirán su experiencia en este ámbito de acción, presentando los desafíos y las claves de la vinculación universidad-industria.

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